La voz de alguien
jueves, 6 de agosto de 2026
Iguazú
A veces todo lo que hace falta es una buena definición. Cuando jugás a la pelota, tal vez te mandás una re buena jugada, pero si no termina en gol... es como dar un golpe al aire. No se puede ser una oruga toda la vida. Hay que mutar. Lo que pasa es que, en el medio, hay un punto en el que la cosa es un tanto amorfa. Me recuerda a la triple frontera, que sería una región a la que le llamaré "Iguazú". ¿Pertenece a Paraguay, Argentina o Brasil? Y bueno, es un poco de los tres. El pan... ¿es trigo, agua o sal? Es que en realidad, el pan ha sufrido una transformación. Contenía esas tres cosas pero se modificó para dar lugar a un producto diferente. También pienso en un perfume que traje de Egipto. Es una mezcla de aceite prensado de Loto y de Papiro. Es rico, y es original. Natural, por decirlo así. Pero es unisex. Como que no es ni una cosa ni la otra. Creo que son los pros y las contras de las cosas. Tengo un amigo que vende buenas imitaciones de perfumes. ¿La ventaja? Esos sí están definidos como masculinos y femeninos. Pero no son originales. Son buenas imitaciones. Por supuesto que muchas cosas también se simplifican en la sencilla ecuación de tener o no el dinero para comprar lo que uno aspira. Los perfumes originales importados son buenísimos, pero carísimos. ¿Valen la pena? Por supuesto que sí, pero no me alcanza la plata. Por eso por ahora me conformo con otra variante... o directamente nada puesto, como diría Flanders.
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