martes, 21 de abril de 2026

Black Lambo


A veces hay que conformarse con ser imitador de alguien, pero "masomenos". Y bueno, antes que nada... es algo. De todos modos, esa misma premisa ya te estaría definiendo de alguna manera. Ser un imitador trucho te coloca en otra categoría. Voy a poner algunos ejemplos. Tal vez alguien quiera llegar a ser como Schwarzenegger, pero como no le alcanza, logra ser Stallone. Lo cual también es bastante, tampoco hay que menospreciarlo. Es como que Lamborghini se ponga triste porque no es Ferrari. Bueno, dejá de llorar y alegrate por lo que tenés. No todo el mundo puede ser número uno. Siguiendo con esta idea, a mí me gusta imitar a los grosos de la antigüedad, pero "masomenos". Ya hice mi Primer Viaje Misional. Ahora me faltan dos más y, por último, el viaje a Roma. Parecido a Pablo pero más trucho. El tema es que no solo imito a Pablo, sino que soy un rejunte de ejemplos, todos juntos en la misma bolsa. Como un ornitorrinco que tiene partes de diferentes animales. ¿Eso me convierte en un hombre gris? Pero gris oscuro, claro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario